La Habana, a la hora del camello (III parte y final)

Es costumbre sentarse en el malecón desde el atardecer.

Como todo buen hijo de esta urbe, José Polo asegura ser habanero legítimo. Nació en Maternidad Obrera y vive en el barrio de San Agustín, en el municipio de La Lisa, donde participó en la construcción de su propio apartamento hace más de 25 años. Cada día, para ir de su casa al trabajo o viceversa, atraviesa prácticamente los 15 municipios que hoy conforman la capital.  Después que el P4 pasó el puente sobre el río Almendares logró acomodarse en uno de sus asientos. A la vista resalta que la mayoría de los pasajeros son de la tercera edad. La Habana es la segunda provincia más anciana del país. El 20 por ciento de su población tiene más de 60 años.

José Polo siente calor e intenta abrir un poco más la ventanilla. Agosto suele ser aquí el mes más caluroso del año, aunque septiembre impuso sus buenos records y diciembre está que arde aún. Todos sudan a mares dentro del ómnibus. José Polo sigue cavilando sobre su ciudad. Ya lleva más de una hora de viaje y aún le falta un buen trecho. Durante el trayecto la contempla. Piensa en su gente, en el entusiasmo a la hora de animar a los Industriales, cuando juegan béisbol en el estadio Latinoamericano contra el equipo de Santiago de Cuba. A esa hora el país se divide en dos: La Habana vs. el resto de Cuba.

En el mundo no hay espectador más animado que el habanero, quien aplaude, llora, baila y ríe hasta con la sinfónica nacional. También es admirable su capacidad movilizativa. Lo mismo para un concierto, un festival de cine, la feria del libro, un desfile por el Día Mundial de los Trabajadores, que para protestar frente a la Oficina de Intereses de Washintong en La Habana. Igual sobresale la belleza de sus mujeres, únicas por la forma en que mueven manos y cintura cuando hablan. José Polo mira ahora cómo un coterráneo intenta subir al camello con una jaba de boniatos. Recuerda que tiene que ir al Mercado. Se vuelve a persignar.

Imagen del Ché

La imagen del Ché en la Plaza de la Revolución.

A pesar de la carrera y el apretón al subir el ómnibus, reconoce que el transporte en el último año ha mejorado. En la ciudad se traslada un millón de pasajeros por día en los nuevos ómnibus chinos que llegaron al país desde el pasado año. Hoy hay menos gente en los semáforos pidiendo botellas, como suelen nombrar al autostop, pero el estado de la infraestructura vial es penoso. Más del 78 por ciento de esa red está en mal estado. Para repararla el gobierno local necesita más de 300 mil toneladas de mezcla asfáltica por año. Al finalizar el 2008, las calles citadinas habían recibido 180 mil 682 toneladas de esa mezcla y tres mil 321 metros cúbicos de hormigón, como parte de una estrategia gubernamental de mejoras urbanas.

El programa incluyó la colocación de cinco mil nuevas luminarias en las principales avenidas, aunque el barrio adentro sigue a oscuras.  “Las maravillas suelen ser algo lentas”, reza una canción del trovador habanero Silvio Rodríguez, que ahora viene a la mente de José Polo.

La urbe absorbe el 25 por ciento de la electricidad que genera el país. Desde hace cuatro años los temibles apagones son casi nulos, pero penden sobre todos, si hogares y entidades estatales no ahorran electricidad.

Otros progresos se han ido colocando lentamente en el día a día de la ciudad y su gente. La mitad de la red gastronómica citadina ha sido remozada, al igual que sus panaderías y dulcerías, modernizadas con equipamiento chino. Con este empujoncito hay una mayor diversidad y calidad en las ofertas alimentarias. Muchas se expenden en pesos cubanos (CUP), una de las dos monedas que circula en el país y que paga los salarios de todos. Otros productos, incluidos varios de primera necesidad, hay que adquirirlos en pesos convertibles (CUC). Moneda que también rige no pocos servicios de la ciudad.

Por toda la urbe pululan las casas de cambio o CADECAS, donde un CUC equivale a 25 CUP. La doble circulación monetaria tiene patas arriba a la economía doméstica y en quiebra el bolsillo de no pocos citadinos. Economistas y gobernantes se rompen la cabeza para encontrarle solución a este dilema, considerado uno de los mayores del país.

A pesar del impacto del período especial, el estancamiento enmarcado desde los años 90 para acá, la capital sigue siendo la locomotora de la economía nacional. Un tercio de los ingresos totales del Turismo lo aportan las instalaciones hoteleras e intrahoteleras radicadas en esta ciudad, a donde van casi la mitad de los turistas que llegan al país. El pasado año fueron más de dos millones.

La urbe igual aporta el 50 por ciento de la recaudación tributaria de la nación, concentra más de la mitad de las principales inversiones en la Isla, y más de la mitad de las líneas telefónicas instaladas en el territorio nacional. Por su puerto pasa el 70 por ciento de las mercancías que se importan. Cuba compra en el mercado externo más del 85 por ciento de sus alimentos.

”Si los habaneros trabajáramos más y se nos pagara por lo que producimos, andaríamos mejor”, razona José Polo, quien aún no se acostumbra al largo viaje en camello por toda La Habana. El reloj marca 15 minutos después de las nueve. El P4 llega a su última parada.

Katia Monteagudo

La Habana, a la hora del camello (I parte)

La Habana, a la hora del camello (II parte)

Anuncios
Comments
9 Responses to “La Habana, a la hora del camello (III parte y final)”
  1. Mariam dice:

    Please let me know if you’re looking for a article author for your weblog. You have some really good articles and I feel I would be a good asset. If you ever want to take some of the load off, I’d really like
    to write some content for your blog in exchange for a link back to mine.
    Please shoot me an email if interested. Kudos!

  2. naturally like your web site but you need to check the spelling on several of your posts.
    Several of them are rife with spelling problems and I to find it very bothersome to inform the reality nevertheless I’ll definitely come again again.

  3. Carley dice:

    I think that is one of the so much significant information
    for me. And i am glad reading your article.
    However should statement on few common issues, The site taste is ideal, the articles is in point of fact great : D.
    Good task, cheers

  4. When i, roger, went ona vacation and it rained all day. It sucked pretty bad, so now i use http://www.findbetterweather.com and
    they are the best. Have to love it

    Hope your travel goes better then mine did.

  5. José Manuel dice:

    Ante mi inminente viaje a Cuba y cansado de leer las insulsas guías turísticas que se editan aquí, España, indagué en Geoggle buscando blogs cubanos y encontré éste que me tiene embobado e hipnotizado.
    Me ha gustado viajar de la mano de José Polo y conocer un poco más de mi soñada La Habana.
    Gracias Katia por ser el hilo conductor que nos condujo al Sr. Polo a a mí por las calles faltas de asfalto de la Vieja Habana.
    Continuaré viajando por Cuba de la mano de tu blog hasta que pueda patearla con mis sandalias a partir del próximo 5 de Mayo.

  6. Hey, I read a lot of blogs on a daily basis and for the most part, people lack substance but, I just wanted to make a quick comment to say GREAT blog!…..I”ll be checking in on a regularly now….Keep up the good work! 🙂

    established franchises for sale

Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] La Habana, a la hora del camello (III parte y final) […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Pasajeros a bordo

    • 84,876 clicks
  • free counters
  • Este mes, desde