El espíritu de África atrapado en un callejón habanero

Una cicatriz de colores atraviesa un rincón del barrio Cayo Hueso. Casi sepultado por el señorío de edificios con mayor jerarquía, y oculto a viajeros distraídos, el Callejón de Hamel constituye la entrada a otro mundo imposible, a un lugar de deidades sin rostro, hierbas mágicas, colores intensos, evocaciones selváticas, añoranzas por un cielo -no de ángeles, ni santas-, sino de animales, danzas, agua, tierra. Un inmenso templo yoruba anida entre el bullicio de La Habana, apenas unas decenas de metros, ajenas a una ciudad construida a la usanza de los cánones occidentales.

Hipnóticos murales, dibujos del imaginario africano, esculturas referenciales a la religión afrocubana, todo ello puede encontrarse en esta callejuela, que gracias al arte del artista plástico Salvador Gonzáles Escalona, poco a poco fueron inundando un espacio anteriormente vacío, un simple barrio,  pero que a partir de los 90’, se convirtió en uno de los mayores homenajes a las raíces negras de esta Isla.

El Callejón de Hamel es un lugar de encuentro, de turistas curiosos, y de habitantes que parecieran integrarse como un trazo más, al vértigo de colores y vida de esta profunda evocación a las deidades africanas.

Descubra más en El Callejón de Hamel, color, música y luz

Luis Alejandro Yero

Fotos: José Manuel Rodríguez Calleja


El pase de diapositivas requiere JavaScript.

VEA MÁS EN RETRATOS DE  UNA ISLA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Pasajeros a bordo

    • 85,142 clicks
  • free counters