Guía para un turista (II)

Cuba al alba. Foto de Ismael Francisco

Imagino que deben existir millones de guías turísticas sobre Cuba. Supongo también que muchos las consultan y siguen sus pasos al pie de la letra. En mi mesa de trabajo tengo la editada por nuestro Ministerio del Turismo. Muy ilustrada y con bastante información de esta Isla. No está mal. Podría servirle de ayuda si usted es de los que prefiere hacer lo que yo denomino “turismo de pastoreo”.

Creo que el nombre oficial es “por paquete” o “todo incluido”. Más o menos así. Todavía no he viajado como turista. Pero me refiero a ese viaje, en el que te montan en un avión, con un grupo de coterráneos –conocidos o no-, te desembarcan en el aeropuerto, te vuelven a montar en una Yutong Buss refrigerada, te dan cuatro vueltas por la ciudad y te mandan directo para un hotel.

Luego te bañas en la playa, bailas en la discoteca del hotel (con la misma música que oyes en  tu país), y a las dos o tres semanas te vuelven a montar en la misma Yutong Buss, y calabaza, calabaza, cada uno para su casa, hasta con maracas y collares de semillas.

¡Ah!, se me olvidaba el pastor, o, mejor dicho, el guía que le cuelan en el viaje. Si tiene suerte, puede que le toque un Vanguardia Nacional, lo que nosotros llamamos un trabajador ejemplar, que domina muy bien su labor y no repite como un papagayo los manuales turísticos que ya usted se cansó de leer. Pero puede que le pongan uno que mate y sale.

Siempre recuerdo la imagen de una guía en Coco Móvil de La Habana (triciclo con la forma de un coco, muy original), que suele llevar a sus turistas al cementerio de Colón, donde les dice que allí están los restos del Gran Almirante. Tremenda guayaba.

Los restos de Colón no están en Cuba. Ella, una mulatísima muy simpática, suele repetir esta historia como le venga en gana. Y los huesos, que ya deben ser más que polvo, los pone lo mismo con las tres virtudes teologales de la puerta de entrada, que en la primera tumba que encuentre.

El famoso almendrón cubano

Si ese es el viaje que prefiere hacer, pues que lo disfrute también. Pero el que desee hacer un recorrido distinto, aquí le dejo esta guía que he ido preparando. No está acabada, podría actualizarse con las ideas que luego le surjan, después de su visita. Espero que sea útil. Soy feliz si ayudo a uno de los dos millones de turistas, que cada año llegan hasta esta Isla antillana.

Imagino que mi turista busca en estas tierras, algo más que mar y sol. En el Caribe todas las playas son iguales. Yo solo conozco las de Cuba, que conste, pero sé de geografía. Comencemos pues:

-Evite en lo posible el turismo de pastoreo.

-No cargue con tanto equipaje.  No se enrede en la aduana, ni traiga nada prohibido. Infórmese de estos asuntos en este sitio web de la Aduana de Cuba No obstante, aquí cuando no llegamos, nos pasamos. Esa es nuestra maldición.

-Traiga ropa y zapatos para un país con temperaturas por encima de los 30 grados y humedad relativa del 90 por ciento y más. Cuba es una sauna a cielo abierto. Si prefiere caminar, no olvide salir con un pomo de agua, gafas oscuras, gorras, sombrero, paraguas o sombrilla, y una toallita para secarse el sudor.

-En los meses de mayo a septiembre, evite el horario entre las 11 de la mañana y las cinco de la tarde. A esas horas, el sol ACHICHARRA.  Ni yo, que mi piel es del color Varadero metálico, me atrevo caminar a esas horas. Use protector solar y cremas hidratantes. Tome líquidos con frecuencia. La cerveza refresca, pero después da tremendo calor. Y el vino ni hablar. Dicen que el ron es el mejor. Yo no sé, porque no bebo ni fumo.

-Si nunca ha fumado habanos, el primero le dará tremenda borrachera. En la calle puede que se lo propongan. Lo dejo a su elección. Aquí le querrán vender hasta el Capitolio envuelto en papel celofán.

-No use joyas, al menos en los lugares más concurridos de La Habana, evite cualquier susto.  Fuera de esta, puede estar tranquilo.

Cuando a Varadero llegué...

– Aquí hay muy buenas playas por todo el país, pero la playa de Cuba es la Varadero. Si quiere conocer ciudades detenidas en el tiempo llegue hasta Trinidad, Sancti Spíritus, Remedios, Camagüey, La Habana Vieja, Cienfuegos, Santiago de Cuba o Bayamo.

-Para olvidarse del mundo vaya hasta Viñales, en Pinar del Río, y Topes de Collantes, en Trinidad. Ni hablar de música, artesanía, y otras manualidades. Siempre que su bolsillo pueda, tiene para escoger.

-La verdadera comida cubana está en extinción. El período especial y las campañas anti colesterol la tienen en jaque, sobre todo porque es a base de manteca y carne de puerco. Pero como se dice por aquí: “un día es un día”. No se asuste si lo invitan a comer y su plato parece un buque. Servir mucha comida es la tradición, sobre todo en el Oriente cubano.

-Nuestra hospitalidad comienza con un vaso de agua fría y después con una tasa de café amargo, pero dulce. Hablamos alto, muy rápido y gesticulamos con las manos y el cuerpo. Nos encanta la música a todo volumen. Aquí se hace ruido desde bien temprano en la mañana hasta altas horas de la noche. Traiga un par de tapones de oídos en la maleta.

-En la calle puede que le digan señor, míster, compañero, asere, oye, chico. No hay protocolo. Puede hasta que le chiflen. Ninguna de esas formas de decir es ofensiva. El lenguaje de los jóvenes, ni yo lo entiendo.

-Conocer Cuba le llevara su tiempo. En un viaje no será posible. Aquí todo el mundo tiene su versión de los hechos. Concentre su visita en los principales intereses, y así aprovechará  más su estancia.

El Caballero de París, personaje famoso de La Habana. Foto de Ismael Francisco

-Salga siempre con conocidos. Este es un país bastante tranquilo, pero el diablo son las cosas. La mayoría de los cubanos somos gente sencilla, trabajadora, afable. Somos gentes comunes y corrientes, pero también aquí verá, y son tan cubanos como el que más, travestís, proxenetas, prostitutas y prostitutos, rockeros, hippies, emos, hombres lobos, vampiros, y una fauna infinita que ni sé como se llaman. Igual compartirá con vendedores de periódicos, maniseros, milicianos, estudiantes, policías, abogados y doctores.

-La diversidad, incluida la sexual, está de moda. Cualquier relación que tenga, hágala con protección. Los preservativos aquí cuestan centavos. En Cuba, el VIH-SIDA anda entre calzoncillos.

-Aquí circulan dos monedas nacionales. Cuando le hablen de pesos,  pregunte en cual de los dos: CUP (peso cubano) y CUC (peso convertible). Un CUC equivale a 25 CUP. Siempre tratarán de cobrarle en CUC, incluso hasta en los servicios que son por pesos cubanos. Cada vez que monte en un almendrón (máquinas antiguas) ni pregunte. Vale 10 pesos cubanos cada viaje (50 centavos CUC). Si abre la boca, se la aplican.

-Las mejores tasas de cambios son euro/CUC. Al dólar le quitan un 20 por ciento de interés. Siempre que pueda viaje con euros.  Haga los cambios de moneda en los establecimientos oficiales. En la calle siempre va a perder dinero, y no se lo aconsejo. Salga solo con el dinero imprescindible. No hay que ostentar una abultada billetera.

-Aquí se puede comprar de todo, los precios es cosa de locos y el regateo no abunda. Pero inténtelo cada vez que pueda.

– Si necesita localizar telefónicamente alguien no creo que nuestra guía telefónica le sirva de mucho. Sinceramente le tengo aversión. Yo nunca doy pie con bola. Pero bueno, no me haga caso y pruebe. Vista hace fe. Puede marcar el 113 y pedir cualquier teléfono y su dirección. Quizás tenga suerte.

-Antes de cruzar el Atlántico o el Pacífico, deje en su casa todos los prejuicios que pueda, y si son políticos más todavía. El cubano le va a la política, como a la pelota y a la carne de puerco. Estos son los temas preferidos para hablar.

-Traiga menos maldad y menos inocencia, también. Cuba no es ni el infierno, ni el paraíso. Dosifique sus expectativas. Puede que en el viaje las supere, pero puede que no. Como decimos por aquí, traiga dos jabas: la de ganar y la de perder.

-Venga a conocer un país como cualquier otro. Aquí nos vestimos a la moda, sabemos de marcas de ropas, celulares, facebook, gmails y cuanta cosa se invente. Tenemos un gen filibustero muy fuerte. No le haga caso a la propaganda. Aquí nadie se muere de hambre, aunque puede que vea gente pobre.

-El cubano es una persona instruida y sabe muy bien lo que significa caridad, filantropía y  solidaridad. Yo, prefiero esta última.

-Si no conoce bien la dirección o se pierde en el trayecto le puede preguntar a cualquiera cómo llegar. El guajimapa  (el mapa de los guajiros) no falla. Pregunte sin pena.

-Si quiere conocer el transporte público, esté siempre dispuesto a esperar.  Aquí se dice que los camellos son como las películas del sábado: SEXO, VIOLENCIA Y LENGUAJE DE ADULTOS, pero yo viajo todos los días en estos de mi casa al trabajo.

-Evite los horarios picos: de 6 a 9 de la mañana y de 4 de la tarde a 7 de la noche.  En algunas paradas la gente pide el último. En otras, es al abordaje. Empuje, pero no mucho.  Déjese llevar por la corriente y cuide en ese momento sus objetos personales. “Siempre, avance para atrás”,  como le recomienda el chofer de la guagua. También se dice que esa es la frase más popular. Imaginarán por qué.

– Aquí tendrá que hacer cola para todo. Como le escuché decir a una chica muy española ella: “Ezto ez increíble, aquí hay colaz para todoz”. También en algunas cuentas,  2+2 no es igual a 4. Sume por usted mismo. Yo lo hago igual.

-Ningún  bicho cubano  es venenoso. Las epidemias están bastantes controladas.  No viaje enfermo porque en el aeropuerto lo chequean y puede que pierda el viaje.

-La gente de esta tierra es obsesiva con su higiene personal. Aquí hay que bañarse todos los días, y a los cubanos nos encanta oler bien. La ropa generalmente se usa una vez. Después que se suda huele a rayo, y eso causa muy mala impresión.

— El número de la Policía es 106.

— Que puede llevarse de regreso a casa muy buenos libros. Se venden no sólo en las librerías estatales como la de Obismo y Bernaza en La Habana Vieja, en 25 y O en el Vedado, sino también en una suerte de estanterías de libros viejos que tienen particulares en los que pueden encontrar cualquier joya literaria.

— Que el “hacer dedo” aquí le llamamos “botella”.

— Que no pueden perderse ni usted ni su esposa sentarse en el Malecón.

— Que les quedaría perfecto una foto delante del Capitolio.

— Que tenemos excelentes galerías y museos como el de Bellas Artes o el Museo de la Revolución.

— Que es una delicia subir hasta el mirador ubicado en el monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución. La Habana, desde allí quedará a tus pies.

— No se pierdan una comidita en el Jazz Café y si de barato y sabroso se trata, también tendrán La Fuente, en calle 13 del Vedado.

— Y si les gusta el teatro, también por acá estarán hechos.

— Ah, en cuanto al viaje a provincias, las guaguas pertenecen a una empresa que se llama Vía Azul (en avenida 26, Nuevo Vedado).

-Antes de montarse al avión asegúrese de que tiene sus documentos en regla, el equipaje ligero, además de la mente lo más abierta posible para conocer otra tierra maravillosa de este ancho y ajeno mundo.

-Vengan preparados para la píldora milagrosa, la del “quiero volver”.

BIENVENIDO A CUBA

Katia Monteagudo

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Comments
13 Responses to “Guía para un turista (II)”
  1. Theo dice:

    Gracias Katia, es muy interesante esta guía y pienso visitar tu país con el corazón, con la inteligencia y con la humildad. Así siempre lo miré desde que conozco a gente de Cuba.Espero poder emprender ese viaje, si las circustancias me lo permiten.
    Nosé si la Hemeroteca Nacional está al servicio de todos los visitantes o está restringida, ya que estoy investigando a un personaje de Galicia de los años 30 y tiene bastante bibliografía en bastantes periódicos de la Habana pòr eses años. Fué el entrenador de la Selección Cubana que ganó los Juegos Pamericanos llamado Martín Santos, descubriendo que fué el primer entrenador-seleccionador internacional de España.
    Gracias
    Saludos para ti y tu hijo.

    • destinocuba dice:

      Yo pienso que sì se puede ir a la Hemeroteca. Cuando se decida venir le puedo averiguar màs. Ahora estoy convalesciente de una operaciòn, pero màs adelante le puedo averiguar. Gracias Theo
      Katia

      • Theo dice:

        Gracias Katia por tu atención. Ya te comunicaré cuando vaya.
        Espero que te recuperes lo más pronto posible de tu convalecencia.
        saludos
        Theo

  2. José Manuel dice:

    Hola Katia
    Me ha sido de mucha utilidad tu “Guía para u turista”. He intentado seguir cada uno de los puntos de la guía.
    Sobretodo he ido con el corazón abierto, el problema es que he dejado en la isla la mayor parte de él.
    He intentado, también, tener los ojos muy abiertos. He visto las múltiples capas de las fachadas de las casas cubanas pero sobre todo me he quedado con “el alma cubana”. Sois únicos e intransferibles.
    Mi Nikon ha captado más de mil imágenes y poco a poco voy procesándolas con el photoshop. Según las voy editando las subo a mi cuenta flickr:

    http://www.flickr.com/photos/48181026@N04/

    Por supuesto que puedes utilizar todas las que te interesen para este magnífico blog “Destinocuba”.
    Nuestra visita al Cerro y a la Finca los Monos, así como Elpidio Valdés están dentro de nuestros recuerdos cubanos más entrañables y preferidos. Gracias por ser “Nuestra guía” en nuestro primer día en Cuba.
    Y también por ser como eres.

    *Espero que tu visita al hospital sea breve y regreses pronto a “tu bloque” al cuidado de tu hijo.

    Josema

    • destinocuba dice:

      José Manuel, ahora mismo le dieron el alta a mi mamá, ya está en la casa, y salió de lo más bien. POr el momento, estoy al frente de nuestra “publicación”. Gracias por visitar mi país, pero sobre todo, mirarlo con el corazón, y no con las predisposiciones y las altanerías de muchos que vienen a CUba. Aunque casi no hablamos, aprecié mucho tu sencillez y la de tu esposa, el trato afable, y la curiosidad por descubrir este país sui géneris, que tanta gente no logra comprender. Vuelve cuando quieres, aquí tienes un hogar con todas sus puertas abiertas. Tus fotos, las acabo de ver, están salvajes!!!!!. Disculpa el cubanismo que puede sonar algo vulgar, pero no se me ocurre otra para describir lo maravilloso de tus imágenes. Ahora mismo abro la nueva sección de fotos. Gracias por todo
      Un abrazo
      Luis Alejandro

    • destinocuba dice:

      Josema y familia, bueno ya estoy de vuelta en los bloques, y aunque todavìa no me pudo sentar a la maquina, nada mas que por raticos, aporvecho para decirles que todo esta saliendo bien. Que estoy vinedo las fotos de Cuba. Exquisitas, y serà todo un orgullo poderlas publicar en mi blog, que como ven ya es una obra de amigos y familia. Un abrazo
      katia

  3. José Manuel en esta guía, por ejemplo, le agrego que:
    — El número de la Policía es 106.
    — Que puede llevarse de regreso a casa muy buenos libros. Se venden no sólo en las librerías estatales como la de Obismo y Bernaza en La Habana Vieja, en 25 y O en el Vedado, sino también en una suerte de estanterías de libros viejos que tienen particulares en los que pueden encontrar cualquier joya literaria.
    — Que el “hacer dedo” aquí le llamamos “botella”.
    — Que no pueden perderse ni usted ni su esposa sentarse en el Malecón.
    — Que les quedaría perfecto una foto delante del Capitolio.
    — Que tenemos excelentes galerías y museos como el de Bellas Artes o el Museo de la Revolución.
    — Que es una delicia subir hasta el mirador ubicado en el monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución. La Habana, desde allí quedará a tus pies.
    — No se pierdan una comidita en el Jazz Café y si de barato y sabroso se trata, también tendrán La Fuente, en calle 13 del Vedado.
    — Y si les gusta el teatro, también por acá estarán hechos.
    — Ah, en cuanto al viaje a provincias, las guaguas pertenecen a una empresa que se llama Vía Azul (en avenida 26, Nuevo Vedado).
    En fin, José Manuel, creo que también te aporté un poquito a esta guía que mi amiga y colega Katia comenzó a confeccionarte, de lo que estoy segura es que por acá la pasarán requetebien. Una cosa. vengan preparados para la píldora milagrosa, la del “quiero volver”.
    Saludos,
    Deisy
    http://kimbomboqueresbala.wordpress.com

  4. Maggie dice:

    Katia, por qué usaste las mismas fotos-cliché (con trigueña de poca ropa incluida) de las webs y los plegables turísticos? Además, no dijiste mucho sobre las opciones alternativas al “turismo de pastoreo”, por ejemplo sobre los apartamentos(legales) de alquiler y las otras formas de entretenimiento que no son playa y ciudades “turísticas”.

    • destinocuba dice:

      Bueno, esta guía la terminaremos de hacer entre todos. Yo espero que tenga varias actualizaciones. Y con el tiempo puede que sea algo más que un post. Ya sé que tengo que buscar información sobre hostales y lugares donde ir. Realmente usos las fotos que encuentro. Espero que algún día pueda publicar mis propias fotos. De todas formas me has dado una idea. Acepto imágenes novedosas de Cuba. Todo el que tenga una y me la quiera donar se las publicaré. Gracias Maggie, un abrazo.

      • José Manuel dice:

        Katia, a partir de mayo todas las imágenes que campe mi Nikon las pondré a tu disposición para que les des el uso que creas conveniente.
        Me ha gustado el que espero sea el primer capítulo de una extensa guía viajera. Ya anhelo leer el segundo y espero que a ser posible vea la luz antes del 5 de mayo día de mi “desembarco” en Cuba.
        Aunque mi viaje es de “semipastoreo” intentaré que este “semi” sea lo más diminuto posible y logre captar tanto yo como mi cámara un poquito del alma cubana.
        Me gusta el aire desenfadado y poco “técnico” que le estás dando a la guía.
        A pesar de que los agentes de turismo no me lo recomiendan uno de mis objetivos será viajar en tren aunque ya sé que lo tengo que hacer con paciencia, una cantimplora de agua y sin prisas.
        Si fuera posible nos gustaría a mi esposa y a mí conoceros y tomar una amargo y dulce café en vuestra compañía pero carezco de su email para poder comunicarme con usted una vez esté en La Habana.
        Salud(os)

      • destinocuba dice:

        Aquí los esperamos, José Manuel, con cantimplora lista para montar el tren francés, o el espirituano o el cienfueguero. Aquí se le dice el tren lechero, porque para en cuanto pueblo encuentre por el camino. También tomaremos café a la cubana. Mil gracias por lo de las fotos. Los turoperadores me van a crucificar por esta guía “antipastoreo”. Un abrazo

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