Mi guerra contra las hormigas

Yo también tengo mi obsesión macondiana. Las hormigas. Las persigo con la misma furia de la Úrsula Iguarán, la madre primera de los Buendía, en la famosa novela que nos condenó a Cien años de soledad. Odio esos bichos como ella. Parecen indefensos, pero son implacables.

Están sobre mi mesa, en el fogón, en la cuchara, en las esquinas. Se arrastran, trepan, ascienden. Han invadido mi casa, por mucho que las espante, las moje o les dé candela. Les he aplicado cuanto remedio existe para exterminarlas: limón, humo, cal viva y venenos. Pero nada. Ellas siguen vivitas y coleando, aunque las barra o las friegue.

De noche suben a mi cama. Cruzan sobre mí, y espantan el poco sueño que tengo. También las escucho comer, cargar, trajinar incesantemente. Tan pequeñas, minúsculas, casi imperceptibles, y no me dan respiro.

Todo lo tengo que guardar en el refrigerador. Pero hasta allí se cuelan. Parece que mutaron con el cambio climático, y ahora también resisten las bajas temperaturas.

También debo limpiar de inmediato cada vaso usado. Vivo pegada al fregadero. Un lugar bastante alejado de mis preferencias. Y por eso mi hijo cree que soy obsesiva compulsiva.

Creo que lo soy, obligada por esta pelea. Al punto que las he dividido por ejércitos. Están las negras y cabezonas. Las locas y las bravas. Las albinas y las coloradas. Y sobre todo, las más milimétricas y agresivas, las santanicas o santanillas.

Pican durísimo. Realmente envenenan, queman, enronchan, intoxican y pueden que hasta te arranquen la piel con sus tenazas. Solo la ceniza caliente alivia sus picadas. Estas proliferan en la seca.

Pero ninguna me teme, aunque las aventaje en tamaño y peso. Apenas pongo un pie fuera de mi cama, salen detrás de mí. Muy listas para la lucha.

Yo las amenazo, y me transformo en la madre Iguarán de los Buendía, la estirpe que terminó devoradas por sus tenazas.

Me les enfrento como Úrsula, pero realmente no me hacen caso. Las escucho reírse de mí, y gritarme que son capaces de comerse mi casa, aunque mi apartamento sea un puro bloque de concreto.

Mientras las veo andar tras el pollo que estoy descongelando para la comida, trato de encontrarle una razón a esta batalla, a esta guerra diaria que tengo con mis hormigas locas, bravas, cabezonas y negras. Son tan pequeñas. Busco una lógica, el porqué de este combate con insectos aparentemente tan indefensos.

El teléfono suena y dejo mis meditaciones. Un amigo me cuenta que está enfermo, pero debe esperar hasta mañana para que lo consulte su médico de la familia. Hoy solo atiende a embarazadas y niños. Él es hombre y mayor de 65. Amaneció con fiebre. Le duele el cuerpo. O espera o camina mil cuadras para llegar hasta el policlínico, donde solo atienden emergencias. “Con un par de aspirina aguanto”, me dice.

Cuelgo y vuelvo a mis meditaciones. Pienso. Como un trueno llega la razón de mi lucha, e imagino que las hormigas representan nuestra terquedad. Esa porfía, testarudez, obcecación de todos nosotros en esta Isla. Y yo, como la mayor y la primera.

Dicen que nuestra terquedad es de sangre, que viene de los gallegos. Y yo soy Monteagudo, como aquel tatarabuelo que llegó de la Galicia española y se instauró por el centro de Cuba.

La terquedad cubana es igual a mis hormigas. Más que resistentes. Quizás por eso somos los más duros de roer. También los más guapos, los que nunca nos equivocamos. Los que no perdemos ni jugando a la quimbumbia, y cuando nos plantamos, no hay Dios que nos haga cambiar de idea. Somos como el macao. Ni con candela soltamos prenda.

Gracias a esa terquedad nunca nos rendimos. Igual podemos esperar el camello cuantas horas sean necesarias, incluso si ese día no sale. También con la misma firmeza esperamos el pollo de la bodega, el aceite, el jabón, la pasta de dientes, el detergente para fregar, las almohadillas sanitarias cada tres meses; o el medicamento en falta, los frijoles, y hasta las papas.

Con el mismo espíritu vamos a la pelota, al dominó, al trabajo voluntario, a la marcha. Hablamos de política. Sobrevivimos con picadillo de soya, perrito caliente y pollo por pescado una vez al mes o alterno. Comemos pan casi sin aceite ni harina, pero garantizado todos los días por la libreta. Aguantamos lo que venga.

La porfía nos hace falta. Es nuestro gen de la victoria. No importa que nuestras casas sean feas, insuficientes y, muchísimas, más que frágiles ante los huracanes; que el salario honrado no llene el bolsillo de los que trabajan, o que el plátano abunde más en las noticias que en la mesa.

Tampoco cuenta que nuestra electricidad provenga casi toda del petróleo. Ese que tenemos poco y malo, está al acabarse en el planeta, y no lo encontramos abundante en la geografía nacional, ni aún lo hallamos en el Golfo de México. Allí puede que tengamos una gran fortuna, pero bajo mar y sin técnica. No importa eso, si no usamos los aires acondicionados ni en los hospitales y damos vacaciones masivas en agosto para no consumir energía. Paramos hasta las fábricas, porque sube el precio del barril. Así nos sale más barato.

No importa que el marabú pueble por mayoría nuestros campos, si podemos importar más del 70 por ciento de los alimentos que comemos. Menos, que mi doctora de la familia no se haya atrevido a subir cuatro pisos hasta mi morada, durante los seis años que he vivido en este apartamento de los Bloques del Cerro, si miles de sus colegas asciendan hasta Los Andes, resisten terremotos y remontan el Amazonas o el Orinoco.

No importa el bombardeo de la corrupción interna, si evitamos el nuclear, el que todos queremos menos. Igual resta la crisis de la economía nacional, si mayor es la del mundo, o la sequía y los ciclones nos ayudan a calcular el Producto Interno Bruto. No importa que falten maestros o circulen dos monedas que tienen patas arriba los precios, o que en los mercados no se encuentre casi nunca la yuca, nuestra vianda autóctona. Qué importa si nos sobra tenacidad, igualito que a las hormigas de mi casa, aunque yo les dé candela.

Katia Monteagudo

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Comments
16 Responses to “Mi guerra contra las hormigas”
  1. mario dice:

    Un saludo a todos. Pero es mi intención explicar algunas cosas que el comentarista pepe no sabe o pretende olvidar. En tus artículos insertas que no crees en los cantos de sirenas del imperio ni en posada carriles ni en los disidentes y realizas un análisis critico y a mi entender bien fundamentado de la situación cubana, pero por solo pensar así ya serias considerado un vil traidor vende patria, entreguita, lacayo del imperialismo en el cual no crees y financiado por ese posada carriles en quien tampoco crees. Porque personas como tu caben en esa sociedad incluso con esos pensamientos eres mas peligroso que los disidentes en los cuales el pueblo de cuba no cree mucho así que la mejor política a seguir contigo seria convertirte en un disidente.
    Prueba a expresar esa ideas en público y veras las consecuencias. Ese es el punto de partida mientras ustedes se debaten pensando en el bache de la esquina, en la última vez que dieron picadillo bueno en la casilla o que si este presiente municipal del gobierno si va a resolver los problemas, sus dirigentes se aseguran, unos se tratan de perpetuar y otros estàn esperando su oportunidad (recuerda el caso Laje )

  2. Pepe dice:

    Hola Katia un saludo de Pepe el cubano que no cree en los cantos de sirena del imperio ni en Posada Carriles, ni en los disidentes, pero si que hacen faltas cambios urgentes en nuestro país.
    En tu artículo de una forma genial reflejas la sociedad en que estamos viviendo, solo que me pregunto hasta cuando, yo que tengo casi tu edad y temo a un estallido social sobre todo de los jóvenes, que por ahora están controlados o aparentemente controlados pero yo que vivo entre ellos te aseguro que están en un letargo. Para nuestros analistas el hecho que ningún joven proteste que asuman las tareas y las ejecuten aunque sea fríamente pudiera ser una buena señal de que por ahora todo marcha.
    Pero para mí que participe en el proceso Lázaro presente, en el análisis generado del discurso de Raúl, que voy como buen cubano a las asambleas de rendición de cuenta y muchos escenarios más donde participan los jóvenes, veo que no es así, los jóvenes de todas las generaciones son rebeldes, revolucionarios, con nuevas ideas que las defienden y luchan por ellas hasta con las armas en la mano.
    En cambio los nuestros no son así en estas reuniones los que planteamos, protestamos valoramos, somos los de nuestra edad, yo he observado ese dato en muchas de ellas. Solo tiene un comportamiento pasivo. Y no es que estén de acuerdo con la doble moneda, ni con vivir en un pueblo sin transporte urbano solo carretones, o que, ir un día a un hotel a pasar la noche le cueste el salario de tres meses de sus padres.
    Pero no hablan no se comprometen en publico aunque por dentro lo sientan y en pasillos y escenarios informales expresen otras cosa, por ahora no protestan. Desfilan con banderas los primeros de Mayo y reclaman el pronto regreso de nuestros cinco héroes. Pero esa no es nuestra generación que nos criamos con una cortina de hierro ante nuestros ojos que teníamos dos canales de televisión, y en los contados videos que habían en el pueblo se podían ver las películas de Marlon Brandon , donde casi nadie salía al exterior y el conocimiento que teníamos de ello era por los libros de geografía. Yo siempre recordare que en el año 82 o 83 el padre de un amigo de escuela que era dirigente partidista salio a Holanda, a no se que y cuando regreso nosotros le preguntamos como era aquello y su respuesta fue: AQUELLO ALLA ESTA MALO MUY MALO.

    Y mientras tanto seguimos en cuba con el mismo discurso, le dedicamos más tiempo en nuestros medios al imperio que a todo lo que usted escribió en su artículo, podemos ver como nuestro presidente del parlamento en un congreso de la agricultura realiza una disertación detallada sobre la situación de nuestros cinco héroes , pero no sabe que se esta perdiendo casi la mitad de nuestra producción por problemas de envase o descoordinación entre las entidades estatales y si lo sabe no pasa nada , un presidente de cooperativa o director de empresa expresando que sus obreros están dispuestos a luchar con las armas en la mano o reconstruir cualquier país afectado de una catástrofe ya sea natural o producto del Holocausto Nuclear que se les aproxima, pero su plan de producción esta el 20 % de lo previsto y no pasa nada.

    Para no hacer largo el comentario terminare con una frase de Marti que a mi consideración deberíamos ponerla en cada empresa, oficina, CDR y hasta escrita en cada carné que portemos lo cubanos:

    “Cada cual haga lo que le toca y la obra será invencible”.

    Saludo pepe

    • Katia dice:

      Pepe, yo te lo resumo fácil. Con un verso de una canción de Buena Fe: Tengo un catalejo que hasta la luna se ve/Martes se ve/ pero si lo pongo al revés/ no veo ni la punta del pie… Más o menos así. Estoy de acuerdo contigo. Tenemos que mirarnos hacia dentro. Nos hace falta mucha solidaridad hacia dentro también. Y creo que nosotros, gente como tú, como cualquier cubano normal, de a pie, tenemos que empezar a hacer la fuerza. Necesitamos rebelarnos un poco, aunque parezca belicosa la frase. Con la misma unidad que tenemos, y que hay que cuidar, tenemos que empezar a hacer la fuerza para que ese catalejo escudriñe con igual meticulosidad muro adentro. Si los jóvenes no asumen, entonces nosotros. Ellos sí están deseosos de hacer su revolución y son realmente a quienes más les toca. Ahí esta el relevo, la continuidad como se dice. Y nosotros que somos sus padres tenemos que ser los primeros. Ellos nos seguirán. Conozco muchos deseosos de hacer lo mejor para este país. Si grande es la lucha contra el bloqueo, mayor será contra el autobloqueo que nos hemos impuesto. Y una expresión de ese autobloqueo es no mirar puertas adentro. Y es un poco complejo porque si algo tenemos los cubanos es conocimiento. Somos un pueblo instruido, que pensamos, que tenemos un montón de información. La era digital ha contribuido bastante. Y eso no hay quien lo pare. Por eso a ti te pasa, al igual que a mi, todas estas ideas por la cabeza. Y estamos deseosos de ver en nuestros medios de prensa, en nuestras reuniones, en las mesas redondas, en las reuniones del Parlamento, los debates que vayan al meollo de nuestros asuntos internos. Los cubanos hemos dado nuestra sangre y sudor, y lo seguimos dando, por muchos lugares del mundo. Y yo estoy de acuerdo. Pero también hace falta darla aquí. Sobre todo nuestro sudor. Una enfermera que conozco, gran especialista y humanísima y con años suficientes para el retiro, prefiere trabajar en Venezuela, aunque allá la asaltaron los malandros tres veces, se le fracturó un pie, y ha vivido muchos momentos de inseguridad, que aquí en su policlínico. Eso no tiene lógica. No me cierra, como diría un buen amigo. Necesitamos ir al combate puertas adentro. Nos urge. A Liborio le urge. A los trabajadores y a los guajiros les urge. A los jóvenes les urge. A los jubilados les urge. A las mujeres nos urge. A Cuba le urge. Y realmente no entiendo porqué no ven esta urgencia los que tienen el poder para atenderla, solucionarla. O ganamos nosotros, los que hemos dado casi todo y nada tenemos, o ganan esos que se han ido apertrechando por nuestras deficiencias, los burócratas, los corruptos, los oportunistas. Por eso yo he tratado de que este blog sea del muro hacia dentro. Mi guerra nuclear esta aquí, que veo cómo están nuestras casas, nuestras escuelas, nuestras fábricas, nuestros hospitales, nuestras vías de comunicación , nuestra tierra, nuestros mercados. Pareciera que les cayó una bomba. Una bomba lenta y constante que los deteriora por día. No soy pesimista y por eso estoy en la lucha. En la de verdad, no en esa de sobrevivir con lo que sea. Raúl habló del millón de trabajadores que sobran, y la noticia pasó por debajo de la mesa. Tremendo bombazo. . Yo creo que para empezar hay que hablar, debatir, exigir en cuanto espacio podamos qué va a pasar. No tengo dudas Pepe, que al igual que yo, y un montó de cubanos -estén donde estén- tú eres de los que quieren echar pa’lante, hacer un mejor país, mantener nuestras conquistas sociales, pero con prosperidad. esa que nos propusimos cuando nos declaramos construir un socialismo, tanto para el bienestar común como para el individual. ¿A qué más esperamos? Un abrazo
      Katia

      • mau dice:

        Las expresiones de deseo tanto de Katia como de Pepe son positivas, quieren mejorar su país, tener más esperanza, vislumbrar un futuro mejor.
        Humildemente creo que se equivocan, o no se dan cuenta de un punto. Siempre hablan de los “burócratas, los corruptos, los oportunistas” como si fueran marcianos caidos del cielo. Parecen no darse cuenta, que esas personas fueron criadas y educadas exactamente igual que ellos. Las mismas escuelas, la misma propaganda, la misma TV. Qué los hace distintos? Por qué un cubano, si llega a tener una pequeña cuota de poder (puede ser desde el chofer de guagua, que “negocia” los asientos, o el director de una empresa que hace lo mismo con sus productos) en la mayoría de los casos, se “corrompe”, se burocratiza.. se convierte en un oportunista.
        Mi opinión es que esto tiene que ver con las leyes, que prohiben todo en Cuba. Y con la “doble moral”, que es la forma que tiene el cubano de a pie (liborio) para “resolver” sus problemas. En el fondo, tiene que ver con el sistema. Pero el cubano, como las hormigas, sigue siendo testarudo. Katia, creo que tu sabes el nombre que tiene esa bomba que cayo en Cuba hace más de 50 años… y liborio tambien lo sabe, pero es más fácil echarle la culpa al bloqueo… y seguir resolviendo el día a día.
        Saludos

      • destinocuba dice:

        Mau, no solo hay deseos expresos. También hacemos. Y está claro que pedimos, o más bien queremos hacer un rabo de nube. Otro saludo
        katia

      • pepe dice:

        Hola mau un saludo de pepe. Mau estoy de acuerdo en algunas cosas que dices pero creo que no todos los cubanos somos corruptos y burócratas o proclives a convertirnos en ellos, los cubanos de forma general somos trabajadores, y honestos además corrupción y burocratismo hay en todos los estados y sistemas y ningún país del mundo tiene escuelas apartes ni programas de televisión apartes para este tipo de personas.
        Como he rectificado en mis comentarios anteriores soy un cubano que no cree en los cantos de sirena del imperio, ni en Posadas Carriles ni en los disidentes, pero si que hay necesidad de hacer cambios urgentes en nuestro país, por tal motivo dejare a los psicólogos, sociólogos y políticos de esos estados que busque el porque de sus problemas y me concentrare en mi país.
        Las regulaciones desmedidas aparejada a la verdad irrefutable de que en Cuba nadie vive con su salario, que tiene que inventar, o resolver para poder vivir es una de las causas de tantas malversaciones y problemas que tenemos, pues al salario hay que calzarlo con algo y en ese algo entra un rosario de violaciones .
        Los mecanismos de control son ineficientes pues como decimos los cubanos. Los inspectores también tiene que vivir y además sus libertades para controlar están vedadas para ciertos niveles..
        Lo mas triste del caso es que ya se esta confundiendo los términos robar con resolver o luchar, el que se lleva dos pollos o un pote de aceite para su casa los resolvió en la empresa y el que a costilla de ciertos recursos de su empresa vive bien es un luchador. Para los jefes es mas sencillo estos no roban sino que autogestinan y con los papeles totalmente legalizados resuelven desde 400 sacos de cemento hasta todo lo necesario para realizar decorosamente las fiestas de noche buena y 31 de diciembre.
        Tal vez esa sea la causa de que el chofer de tu ejemplo Tumbe 20 pesitos para comprar un sábado corto de aceite que el cocinero que vive por su casa lo resolvió cuando frío las hamburguesas de la merienda escolar.
        Ahora todo este trasiego de pequeñas, medianas y hasta grandes malversaciones premeditadamente o no ha frenado que los cubanos protestemos, planteemos o hagamos valoraciones fuera de tono, la policía sabe cada ilegalidad que se comete casa por casa y en los centros de trabajos se conoce quien roba, resuelve o como le llamen. Pero si yo en la asamblea rendición de cuenta o en mi centro de trabajo hablo mas de la cuenta te aseguro que mañana tendría un policía aberigusndo casualmente de donde sale la azúcar y porque hago caramelos para que mi tío los venda en la terminal de ómnibus.
        Ahora bien la solución de estos y más problemas no esta en retornar el capitalismo a Cuba aunque sea el de Holanda, esta en que todos empecemos a mirarnos por dentro trabajar por solucionar nuestros errores, aprovechar nuestras potencialidades, nuestros logros indiscutibles, a darle el palo al burro donde se caiga, los problemas de Cuba los tenemos que resolver los cubanos y el que se quede atrás que se quede por heroica que halla sido su trayectoria, no debemos olvidar la historia pero no podemos vivir en el pasado, debemos ser internacionalistas pero nuestra mas importante misión esta aquí adentro, debemos ser solidarios con el mundos pero mucho mas con nosotros mismos, como hacerlo seria muy bueno que fuera por vía pacifica pues un estallido social en Cuba seria muy peligroso lo ideal fuera que nuestros lideres tomaran conciencia de que hace falta un cambio , yo creo que el pueblo y la historia de este país se lo van a reconocer.

        Saludos pepe

    • mau dice:

      Pepe, gracias por contestar. Claro que ningùn paìs tiene escuelas especiales o tv para sus gobernantes, mi punto era que las personas que gobiernan provienen del propio pueblo. No digo que todos los cubanos sean asì, seguramente hay buenos administradores y tambièn buenos choferes de guagua. Claro, que el buen chofer de guagua, el que no “negocia” sus asientos extras, seguramente no le alcanza su sueldo para mantener a su familia. Entonces aparece el dilema, o “resuelvo” y llevo un plato mas de arroz a mi mesa o sigo respetando las leyes. Lejos està de mì juzgar a nadie, y desde ya personalmente prefiero llevar un plato màs de comida a mis hijos a que se me considere “cumplidor de leyes”. Volvemos al punto inicial, el problema son las leyes. En este caso, las leyes de un estado socialista como lo es Cuba.
      No voy a defender las leyes de los estados capitalistas, porque tampoco son perfectas. Sì te dirè que son mas “permisivas”. En general son màs permisivas con el pueblo, con liborio, y màs restrictivas con sus gobernantes. Dicho de otro modo, controlan màs a los gobiernos para que no impongan la ley del màs fuerte, se perpetuen en el poder y controlen toda la economìa del paìs. Y no imponen tantas restricciones a sus ciudadanos, regulando sus derechos y obligaciones.
      Estoy completamente de acuerdo en que los cubanos tienen que resolver sus propios problemas, es màs estoy seguro que lo pueden hacer. Pero tambièn creo que es malo encerrarse en Uds. mismos, miren un poco alrededor, el estado socialista, paternalista, dueño de todo, pràcticamente existe en 2 o 3 paìses del mundo, uno de ellos Cuba. Ninguno de esos paìses es una potencia. No serà que hay que buscar otras posibilidades?
      Pueden continuar 50 años màs “mejorando el socialismo”, pero como yo lo veo, perderàn otros 50 años màs tratando de descubrir el “agua tibia”, cuando esta se conoce hace milenios.
      Claro que estàn en su derecho de hacerlo, pero preguntenle a Liborio, si realmente quiere hacer esa travesìa.
      Mis cordiales saludos.

  3. mau dice:

    Katia, sè que arjona te parece “ingenuo” con sus letras… pero algo de sabidurìa hay en ellas…

    Habana
    Siempre a las mitades
    Tan mitad española
    Tan mitad africana.
    Saben bien las olas que en cada ventana siempre hay un testigo.

    Habana
    Juran los que saben que no saben nada
    pa’ entender lo tuyo.
    Habana
    Tan cerca y tan lejos
    Como esos espejos que reflejan nada.
    Unos al bloqueo otros a un trineo que jamás vio nieve.

    Habana
    No ha podido Dios ni los 600 santos entender lo tuyo.
    Mientras la Florida que es como esa tía que se fue a otro lado.
    Se sienta a extrañarte en la Hialeah de las coincidencias.
    Y yo que no toco vela en este entierro muero por la pena.

    De no hacerle al mago y construir un puente de 90 millas.
    Para que los primos corran a abrazarse como se merecen,
    Y la ideología no se meta más en lo que no le importa
    Que la historia es larga ……y la vida es corta.

    Hay un cubano en la habana
    Vendiendo habanos prohibidos.
    Se le han quedado en la cama
    tantos sueños dormidos.

    Un cubano en la habana
    Que es inventor de futuros.
    Bloqueado a la americana
    Al enemigo cianuro.

    Un Cubano en la habana
    Un Cubano en la habana
    Que no es culpable de nada.

    Hay un cubano en Miami
    Rencores por tradición
    South Beach es su varadero
    La Ocean su malecón.

    Un Cubano en Miami
    Tercera generación
    Te habla de asere y consorte
    Con la misma canción.

    Un Cubano en Miami
    Un cubano en Miami
    Que no es culpable de nada.
    Que se sequen los pies los que persiguen La Florida
    Que otros se lavan las manos con jabón de diplomacia.
    Ni el bloqueo es remedio ni aferrarse es la medida
    Cuando manda el orgullo siempre reina la desgracia.

    Puente
    Había que hacer un puente
    pa’ unir a tanta gente
    En medio del conflicto ha vivido y vive gente

    Puente
    Había que hacer un puente
    pa’ unir a tanta gente
    Quizás la diplomacia no ha sabido hacer un puente
    El tiempo va gastando el reloj de arena en tanto esperar.

    Soneo
    Vamos a hacer un puente
    Un puente hermano
    Vamos a unirnos todos con este tumbao.

    Allá en pinar del río
    Se siembra bajo el sol
    Tabaco contra el frío
    Salsita con béisbol.

    Vamos a hacer un puente
    Un puente hermano
    Vamos a unirnos todos con este tumbao.

    Que fácil ve el bloqueo
    un yupi en la oficina
    domingos al buceo
    merienda en la piscina.

    Vamos a hacer un puente
    Un puente hermano
    Vamos a unirnos todos con este tumbao.
    Cayeron las cortinas
    Murió la guerra fría
    El Kremlin ya esta en ruinas
    Quien quiere mas espías

    Vamos a hacer un puente
    Un puente hermano
    Vamos a unirnos todos con este tumbao.

    Guaracha a la Cubana
    Con Celia y los Van Van
    Hay rastros de la Habana en Londres o en Milán.
    Hay ruidos de la habana por toda la ciudad
    Coral Gables , Hialea, Calle 8, Lincon road.
    Cubanos que a escondidas extrañan la otra orilla.

    Baracoa, Santiago, Pinar del Río, Camaguey, Matanzas, Varadero.
    Y allá en la vieja Habana
    Vedado Miramar.
    Hay rastros de nostalgia por alguien que se fue.

    Cubanos del mundo con acento asiconpado
    En Roma o Budapest.
    Tocando sones del pasado en D.F. o key west.
    La clave, el swing, las curvas de mujer.

    Nadie gana la batalla todos pierden, es así.
    La política esta lejos de Juan, María, Luis, Alberto, Lupe.
    No importa donde vivan si es aquí o allá a la otra orilla.
    Ellos viven, ellos sienten.

    Las medidas son pa gente no pa muros de concreto.
    La historia es un suicida que revive años después.
    Aquí no hay bandos , solo hermanos.
    Si me quieren de testigo yo diré que no entendí.

    Ya me dijo aquel amigo caminando el malecón.
    Yo no sirvo de enemigo …si hace tiempo me rendí.
    Vamos a hacer un puente
    Vamos a hacer un puente………

    Que se unan todas las manos y el tiempo sana heridas que no puede el rencor
    Vamos a hacer un puente
    Pa’ unir a tanta gente……

  4. liset dice:

    Yo tenia hormigas en mi casita. Pero consegui Lomaté y las maté.
    Ya no tengo hormigas. Y estoy contenta porque descubri que aun vive en las humedades de mi patio una ranita, la que dicen que es la mas pequeña del mundo. Asi que no acabe con la ecologia ni la cadena alimenticia.
    De modo que mi Cuca -la jicotea- y Cucusita -la ranita-, tendran que ocuparse ahora de los mosquitos. Esos son los que me molestan a mi. Tengo un monton de picadas por todo el cuerpo. Espero que ninguno se llamara Aedes porque no quiero contagiarme con las enfermedades que trasmite.
    Eso si me exaspera. El zumbido me atolondra, la picazon me da por tirarme en el piso… El otro dia vinieron los fumigadores y hasta les brinde pan con tortilla para que hicieran su labor a gusto. Estaban cansados de la motomochila y casi devorados por el sol y la caminata.
    Los mosquitos se aplacaron, por suerte. Pero me quedan las ronchas, como para no olvidarlos.
    Sirva mi batalla contra los mosquitos para elogiar tu razonada lucha contra las hormigas y la mirada que haces a su espejo. Bien vista, y sin malas intenciones que conducen a interpretaciones torcidas como las que me canso de leer en tu blogg, andas en lo cierto. Las hormigas -igual que nosotros-, saben bien lo que quieren y conocen los caminos para llegar a alcanzarlos. La terquedad se deriva de un conocimiento y no de una testarudez ciega. No nacimos ayer, y por eso cargamos abundantes referentes de hormigas, mosquitos y otros bichos. Al final, creo que no hay bicho mayor que nosotros, de ahi que sigamos aqui. Sin chovinismos. Como tu bien dices, que importa si no hay yuca, o como dice una amiga muy querida por mi: que se va a hacer si un clavel se deshoja. No porque nos resignemos, sino porque nos asumimos y no paramos de pelear, aqui seguimos. Un abrazo.

  5. Comunista hasta la Muerte dice:

    Katia, muchos de los problemas que hoy tienes son culpa del capitalismo.

    Ideologicamente los comunistas somos lo opuesto a los capitalistas. Y los capitalistas han mejorado mucho en las ultimas decadas.

    Hoy encuentras paises capitalistas con jornadas de 38 horas semanales, pagos de tiempo y medio y doble tiempo a las horas de trabajo extra, 4 semanas de vacaciones pagadas con un 25% extra para que se disfruten mejor, entre 7 a 12 dias pagados que se pueden faltar al año sin certificado medico, maternidad por 6 meses a sueldo completo, fondos de retiros generosos. En lugares donde no se requiere la atencion directa al publico jornada de trabajo flexible. Con tal que cumplas tus 38 horas a la semana no importa el horario.

    Compañias como Google hacen el trabajo de la revolucion aun mas dificil ofrenciendole a sus obreros acceso a restaurantes de lujo para el almuerzo y un club de recreacion para socializar despues del trabajo. Segun ellos los obreros contentos son mas productivos.

    Estas mejoras capitalistas empujan a la revolucion a pagar salarios de 50 centavos al dia, exigir el trabajo gratis los fines de semana e introducir la doble moneda para devaluarle el poder adquisitivo a la clase trabajadora.

    El comunismo europeo fallo porque se dieron cuenta que no vale la pena ser peores para ser diferentes. Pero donde ellos fallaron nosotros seguimos triunfando.

    Para vivir mejor se debe dejar a un lado la ideologia y concentrarte en la practica. Buscar soluciones que mejoren las condiciones de vida de la sociedad independientemente si se le ocurrieron primero a los capitalistas o a los comunistas.

    Pero para que esto ocurra algunos de nuestros dirigentes tienen que perder sus garantias laborales. Y esto es totalmente inaceptable. Es mas aceptable que sigas pasando trabajo.

    Muchos Saludos.

  6. Comunista hasta la Muerte dice:

    Katia:

    El camino es largo y penoso. Es necesario concentrarse en las cosas positivas.

    La intencion de la revolucion es elevar el nivel de vida de todos. Pero hay que hacerlo poquito a poco. Y con justicia.

    Se ha empezado por los dirigentes, especialmente los que pelearon en la Sierra, porque ellos y su familia son los que mas se lo merecen. Estos compañeros tienen un nivel de vida muy bueno. En algunos casos superior a los millonarios capitalistas. Y tienen las garantias que solo se pueden alcanzar por una revolucion armada.

    Hay cientos de ejemplos en el mundo de presidentes que solo duran unos pocos años. Algunos solo meses. Debe ser terrible vivir en un sistema social donde ni los presidentes tienen garantias laborales.

    Ninguno de esos sistemas puede comparse con nuestro sistema revolucionario.

    Nuestros dirigentes tienen garantias laborales que duran toda una vida. No importa si comenten errores. O si cometen mas errores arreglando los primeros errores. O si no hacen nada para no cometer errores.

    Katia, la revolucion funciona. La revolucion ha sido capaz de proporcionarle un alto nivel de vida a sus maximos dirigentes. Debes conformarte con que tus sacrificios son la garantia laboral de ellos.

    Muchos saludos y abrazos.

  7. Comunista hasta la Muerte dice:

    Katia dijo:

    Comemos pan casi sin aceite ni harina, pero garantizado todos los días por la libreta.

    ——————————————-

    Nunca he podido entender la logica de las “garantias” revolucionarias.

    El pan no te lo regalan. No te lo llevan a la casa. La “garantia” consiste en comprarlo. El que se quede sin dinero se queda “sin garantias”. Como en el resto del mundo.

    Muchos Saludos.

  8. mau dice:

    Katia, apretaste con las hormigas. Tu sabes, las hormigas forman el “socialismo” perfecto. El “comunismo” dirìas tu. No tienen individualidad, desde que nacen son predestinadas a una clase, a una “casta” (obreras, soldados, reinas etc.). Son totalmente prescindibles, mueren por defender su colmena, su vida individual no importa. En el fondo, si las miras bien.. son esclavas… no tienen libertad. No pueden progresar.
    Y podrìamos imaginar a sus lìderes en actos multitudinarios arengando a la poblaciòn, a ahorrar, a consumir menos , a “apretarse el cinturòn” que pasò un huracan… o reflexionando en sus periòdicos. Y por supuesto no haciendo nada por el bienestar.. finalmente, el individuo es “prescindible”.
    Sì, las hormigas son tercas, muy tercas y tenaces. Tambìen son muy poco inteligentes, y seguramente la evoluciòn no las llevarà a desarrollar ningùn tipo de inteligencia.. no lo necesitan.
    Probablemente sigan existiendo, aùn despuès que el ser humano deje de existir.. o quizàs no.. quizàs las destruyamos con nosotros. O tal vez, aprendamos a convivir con ellas y las llevemos de paseo en nuestros viajes interestelares, si algùn dìa poblamos otros planetas.
    Lo que es casi seguro, es que ellas no se daràn por enteradas, aunque el mundo se derrumbe y el cielo les caiga encima.
    Mis cordiales saludos

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